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Blog La casa común

Alfonso Esponera Cerdán, OP

de Alfonso Esponera Cerdán, OP
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20
Nov
2017
Acaso estos ¿no son hombres?
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montesino

En el mundo actual hay gran dificultad para identificar de forma clara la pobreza. Y sin embargo el Papa Francisco en su reciente Mensaje para la Primera Jornada Mundial de los pobres comenta que no obstante, nos desafía todos los días con sus muchas caras marcadas por el dolor, la marginación, la opresión, la violencia, la tortura y el encarcelamiento, la guerra, la privación de la libertad y de la dignidad, por la ignorancia y el analfabetismo, por la emergencia sanitaria y la falta de trabajo, el tráfico de personas y la esclavitud, el exilio y la miseria, y por la migración forzada. La pobreza tiene el rostro de mujeres, hombres y niños explotados por viles intereses, pisoteados por la lógica perversa del poder y el dinero. Qué lista inacabable y cruel nos resulta cuando consideramos la pobreza como fruto de la injusticia social, la miseria moral, la codicia de unos pocos y la indiferencia generalizada.

Hoy en día, desafortunadamente, mientras emerge cada vez más la riqueza descarada que se acumula en las manos de unos pocos privilegiados, con frecuencia acompañada de la ilegalidad y la explotación ofensiva de la dignidad humana, escandaliza la propagación de la pobreza en grandes sectores de la sociedad entera. Ante este escenario, no se puede permanecer inactivos, ni tampoco resignados. A la pobreza que inhibe el espíritu de iniciativa de muchos jóvenes, impidiéndoles encontrar un trabajo; a la pobreza que adormece el sentido de responsabilidad e induce a preferir la delegación y la búsqueda de favoritismos; a la pobreza que envenena las fuentes de la participación y reduce los espacios de la profesionalidad, humillando de este modo el mérito de quien trabaja y produce; a todo esto se debe responder con una nueva visión de la vida y de la sociedad.

Todos estos pobres —como solía decir el Beato Pablo VI— pertenecen a la Iglesia por «derecho evangélico» (Discurso en la apertura de la segunda sesión del Concilio Ecuménico Vaticano II, 29 septiembre 1963) y obligan a la opción fundamental por ellos. Benditas las manos que se abren para acoger a los pobres y ayudarlos: son manos que traen esperanza. Benditas las manos que vencen las barreras de la cultura, la religión y la nacionalidad derramando el aceite del consuelo en las llagas de la humanidad. Benditas las manos que se abren sin pedir nada a cambio, sin «peros» ni «condiciones»: son manos que hacen descender sobre los hermanos la bendición de Dios.

Así pues, el grito de La Española que en aquel 1511 hizo fray Antón Montesino en nombre de toda la comunidad de frailes dominicos de la Isla, debe seguir resonando e interpelando conciencias: Acaso estos, ¿no son hombres? ¿No son seres humanos como voso­tros? ¿No estáis obligados a amarlos como a vosotros mismos? ¿No enten­déis? Esto, ¿os deja indiferentes? ¿Cómo estáis dormidos con un sueño tan profundo?

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15
Oct
2017
Una verdad muy incómoda: ahora o nunca
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AHORA O NUNCA

Una verdad incómoda (2006) es un documental de Davis Guggenheim sobre los efectos del calentamiento global del planeta, guiado por el espíritu reformista del exVicepresidente de los Estados Unidos de Norteamérica Al Gore, mientras George Bush padre afirmaba: "La radicalización de las ideas en torno a ciertos temas nos pueden llevar al abismo. Tendríamos un país lleno de búhos, pero cargado de gente sin trabajo".

Diez años después de aquel y un poco más después de aquella afirmación, otro Presidente, Donald Trump, también republicano, ha cortado de raíz las esperanzas ecológicas, basándose en semejante falsa dicotomía, naturaleza contra trabajo, y ha tomado medidas para ello: el pasado 2 de junio sacó a su país del Acuerdo de París para el cambio climático, ratificado a finales de 2015 por más de doscientas naciones. Una decisión que ejerce de epílogo anticlimático -tanto en el sentido del desmantelamiento de medidas contra los efectos de los gases con efectos contaminantes, como en el sentido puramente cinematográfico- de Una verdad muy incómoda: ahora o nunca (2017,100 min.), secuela de aquel documental, dirigido esta vez por Bonni Cohen y Jon Shenk, con la sempiterna presencia de Gore en cada plano. Un documental con el valor de la denuncia, con ciertos problemas de ejecución audiovisual -pocas cosas menos cinematográficas que una pantalla llena de gráficos y un señor en un estrado explicando materias en modo PowerPoint-, que sin embargo se hace fuerte con la cámara en medio de la batalla política.

Con banda sonora de thriller conspiranoico, y en realidad lo es, esta segunda entrega de la lucha de Al Gore por trasladar al mundo los peligros del Efecto Invernadero y la necesidad de cambios legales, se eleva con esas reuniones de alto nivel, expuestas en vivo y en directo: la de Gore con el ministro de Energía de India, en la que este expone sus razones para seguir incidiendo en el carbón; la del propio Gore con Laurent Fabius, ministro francés de Asuntos Exteriores en los días de la Cumbre de París, o la extraordinaria llamada telefónica al presidente de la mayor empresa de energía solar de EE UU, al que Gore ofrece ser "el campeón político de la Cumbre del Clima" si se aviene a una jugosa contraprestación económica.

Es entonces cuando se constata algo que nunca debemos olvidar y es que además de las ideas -o a pesar de ellas- siempre está la acariciadora mano izquierda de la diplomacia y la rotunda mano derecha de los negocios.

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3
Jul
2017
Cristianismo y Nueva Derecha en Europa
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refugiados

 Por Hans Schelkshorn*

            Los nuevos defensores del Occidente cristiano traicionan los logros del estado democrático de derecho y el contenido universalista de la moral cristiana. Sobre este telón de fondo, resulta una paradoja histórica que sea el Papa Francisco, que viene de Latinoamérica y en quien puede percibirse el espíritu de la Teología de la Liberación, quien deba recordar tanto los fundamentos de las democracias europeas, basados en los derechos humanos, como el contenido nuclear de la moral cristiana. Su discurso en Lampedusa (8 de julio de 2013) y la llamada a las parroquias y monasterios para acoger como mínimo a una familia de refugiados han sido captados intuitivamente, por parte de sectores de la Europa secular, como un testimonio originariamente cristiano. Por el contrario, quienes se autodenominan defensores neoderechistas del Occidente cristiano insultan públicamente al Papa e incluso le condenan por traidor.

            Las iglesias cristianas todavía arrastran la pesada herencia de sus alianzas con los sistemas fascistas del siglo XX. Una renovada complicidad con las ideologías de la "Nueva Derecha" al comienzo del siglo XXI las precipitaría a una nueva crisis de credibilidad, cuyas sombras lastrarían durante siglos la vida de los cristianos y de las cristianas de toda Europa.

 

* Hans Schelkshorn es Presidente del Instituto de Filosofía Cristiana de la Facultad de Teología Católica de la Universidad de Viena y coeditor de la revista "Polylog Zeitschrift für interkulturelles Philosophieren".

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4
May
2017
Unas cifras engañosas
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Unas cifras engañosas

            Las cifras de la Ayuda Oficial al Desarrollo de 2016 según el Comité de Ayuda al Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico muestran que la ayuda internacional crece, alcanzando un récord histórico de 142,6 miles de millones de dólares, que es un 8,9% más que en 2015.

            Pero en estas luces, hay también algunas sombras. La primera, que la ayuda hacia los países menos adelantados decrece (casi 4%, en términos reales, respecto del año anterior). La segunda, que una buena parte del aumento se explica con el repunte de la ayuda humanitaria y como ayuda a refugiados en el territorio del donante.

            Como señala el analista Gonzalo Fanjul, estas sombras son más bien estos nubarrones: la creciente proporción de apoyo a refugiados en el aumento de la ayuda; la equivocada percepción en buena parte de los países europeos de que la ayuda puede servir de freno a la migración; para el caso español, el hecho de que el fuerte aumento sea el resultado, casi exclusivamente, de una operación de condonación de deuda con Cuba; y por último, la previsible caída que registrará la ayuda estadounidense cuando, en 2017 o 2018, se materialicen los fuertes recortes anunciados por la Administración Trump.

            Y es que el aumento de la ayuda no es tal en la medida en que se trate de una ayuda que se "gasta en casa", o que meramente contabiliza un perdón de deuda (como por ejemplo en el caso de la ayuda española).

            Y es que no cualquier ayuda es buena. Y así por ejemplo desde hace algún tiempo se evita que los desembolsos de ayuda al Desarrollo estén totalmente vinculados a la adquisición de bienes y servicios del país donante por parte del receptor.

            Otro aspecto son las ayudas para la acogida de refugiados. Se trata de una ayuda que se gasta en el territorio del país donante (no dándose, por tanto, una transferencia de recursos del Norte al Sur). Por ejemplo, el primer país receptor de la ayuda danesa para los refugiados está siendo, por este motivo, la misma Dinamarca. Por lo general, son los países con mayores desembolsos de ayuda a refugiados los que más aportan, también, en ayuda total (descontando la ayuda a refugiados) lo que cuestionaría el argumento de que los donantes caerán en la tentación de remplazar partidas de ayuda al desarrollo destinadas a sanidad o educación en países del Sur al gasto en territorio propio.

            Es que las en ocasiones aparentemente aburridas normas contables de la ayuda, son una poderosa herramienta para moldear el comportamiento de los donantes: cuánto gastan y en qué. Por tanto, no hay que dejarse llevar ni por las grandes palabras al respecto ni por las cifras en que ellas se apoyan.

Alfonso Esponera Cerdán op

 

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28
Ene
2017
Guía para ser solidario todo el año
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solidaridad anual

 Nunca es mal momento para empezar a ayudar a otros. Aquí te contamos cómo puedes hacerlo. Y es que cualquier momento es bueno para empezar a ayudar a los demás. ¿Qué opciones hay? El menú es amplio y está disponible hoy, mañana o el mes que viene. Además de apoyar a personas cercanas, como familiares y amigos, se puede colaborar también con organizaciones que trabajan aquí al lado o a miles de kilómetros para mejorar la vida de los más vulnerables, empezar a cuidar el medio ambiente como regalo a las futuras generaciones, o cambiar hábitos dañinos por otros más justos. Aquí ofrecemos algunas alternativas y consejos para elegir a gusto.

Colaborar con alguna ONG

            Hay muchas formas de implicarse con alguna causa a través de organizaciones ya existentes. Donar una cantidad de dinero suele ser la más extendida, bien sea a través de una aportación periódica -normalmente mensual- o algo puntual. Para recaudar fondos, las entidades sin ánimo de lucro también suelen organizar conciertos, obras de teatro, mercadillos, loterías... Otra de las opciones, cada vez más de moda, es realizar un voluntariado. Sea cual sea tu elección, recuerda que es necesario informarse bien antes, durante y después de colaborar con alguna. Estas son algunas de las recomendaciones para que la ayuda sea lo eficaz posible.

            Elige tu causa.Para definir cuál es tu prioridad, es útil que contestes a estas tres preguntas: ¿Qué colectivo deseo apoyar? ¿Qué problema me preocupa? ¿En qué zona geográfica?

            Selecciona una organización. Una vez respondidas las anteriores preguntas, es importante comprobar qué entidades trabajan en el campo, con las personas y en el lugar que hayas escogido. Antes de lanzarse a la donación, es recomendable comprobar quién está detrás de la ONG, cómo se financia y a qué dedica cada euro.

            Seguimiento.Después de donar, no te desentiendas. Consulta la información que la organización facilite a través de boletines, memorias, o en su web, para conocer el impacto de tu colaboración.

            Te recuerdo las vinculadas directamente con la Familia Dominicana española: Acción Verapaz, en Madrid) y Ra'yKuera-Acción Verapaz, en Valencia.

 Recogida de juguetes

            Si en vez de dinero, prefieres regalar diversión para los pequeños, selecciona previamente la organización que recibirá los juguetes y confirma a qué perfil de usuarios va destinado -edad de los niños, si tienen alguna discapacidad...- para adaptarte a sus necesidades.

 Donación en especie

            Además de juguetes, se pueden entregar ropa o alimentos para los más desfavorecidos. En este caso, es importante asegurarse de que lo que ofreces es necesario y está en buen estado. Y comprobar qué organizaciones gestionan este tipo de aportaciones. No todas tienen la capacidad y logística para recoger bienes y llevarlos a sus destinatarios. Entidades como Cruz Roja, Cáritas o los Bancos de Alimentos son las más conocidas en este sentido, pero hay otras muchas, locales y globales. Búscalas y, si tienes dudas, infórmate.

Voluntariado

            La gama de actividades en las que se puede regalar tiempo es bien variada, desde cocinar para comedores sociales hasta acompañar a personas mayores. Quienes lo prueban, dicen que es más lo que reciben que lo que dan. Eso sí, cerciórate que lo que ofreces son de ayuda más que un estorbo. No a todo el mundo se le dan bien los fogones, pero sí son buenos en muchísimas otras cosas como escuchar, escribir, los números, hacer reír. Piensa en qué eres bueno, dónde y para quién puedes ser útil y ofrece lo mejor de ti a las organizaciones especializadas en cada campo.

            Te recuerdo algunas de las vinculadas directamente con la Familia Dominicana española: en Madrid la Fundación San Martín de Porres, el Observatorio de Derechos Humanos Samba Martine, Selvas Amazónicas; y los Hogares San Martín de Porres, en Torrent, etc.

Regalos justos y sostenibles

            La solidaridad no solo se expresa donando tiempo y dinero, sino también tomando buenas decisiones en el momento de las compras. La más evidente es adquirir juguetes, presentes, comida... de comercio justo. "Una alternativa responsable que garantiza los derechos humanos y laborales de quienes producen los artículos y que eviten la degradación del medio ambiente", defiende la Coordinadora Estatal de Comercio Justo. En España existen tiendas de Comercio Justo y tiendas online, gestionadas por las organizaciones miembros de este organismo.

            Si no te entusiasma o no puedes tirar de tarjeta, échale imaginación a tus regalos y posibilidades. Por ejemplo, haz trueque de juguetes, seguro que en tu barrio, tu pueblo o ciudad hay mercadillos de intercambio. Recicla, ¿qué importa que no sea nuevo? Aquí no solo se trata de que hermanos o familiares se puedan regalar ropa u objetos usados, sino que con materiales desechables puedes crear verdaderas maravillas. En Internet y las tiendas de manualidades hay multitud de tutoriales para que te apuntes al hazlo tú mismo. Juega (en vez de comprar cosas): esto va de pasar tiempo con tus hijos... o mayores. Y regala algo importante en vez de millones de chorradas.

 Firma, comparte y presiona

            Los derechos humanos no se donan, ni regalan, ni conceden, se respetan. Lo que necesitan muchas persona no es material, es justicia. Y puedes apoyarles en sus reivindicaciones con tu firma, con la presión a los mandatarios o las empresas para que cumplan sus promesas, para que tomen sus decisiones en favor de las personas.

 Cambia de hábitos en tu lista de buenas de intenciones

            Son muchos los que elaboran listas de propósitos. Además, de los habituales, ¿por qué no incluir algún cambio de actitudes para ser más respetuosos con el medio ambiente, por ejemplo? Algunos consejos para conseguirlo son bien sabidos: coger menos el coche, reciclar más, comprar alimentos de cercanía a productores locales y desperdiciar menos... En definitiva, consume menos, contamina menos y haz todo lo anterior. Todo el año.

 

 Anímate a ser solidario todo el año

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